La extracción etanólica es el proceso por el cual los compuestos activos del cannabis —cannabinoides, terpenos y flavonoides— son separados del material vegetal usando etanol farmacéutico como solvente. Es uno de los métodos más antiguos y mejor estudiados en la industria farmacéutica, y el preferido cuando el objetivo final es obtener un producto medicinal con pureza certificada.
En Panakia utilizamos este método porque combina eficiencia, seguridad y preservación del perfil completo de la planta. A diferencia de otros métodos, no requiere temperaturas extremas ni gases comprimidos.
¿Cómo funciona?
El proceso se basa en la solubilidad conocida de los cannabinoides en etanol. Al sumergir el material vegetal en etanol a baja temperatura, los compuestos activos migran al solvente mientras los componentes no deseados —clorofilas y ceras vegetales— permanecen mayormente en la materia sólida o pueden ser separados en etapas posteriores.
En nuestro laboratorio, el proceso completo se desarrolla en cinco etapas:
- Acondicionamiento del material. La flor seca se muele y se enfría a temperaturas controladas para reducir la solubilidad de las ceras y clorofilas.
- Extracción centrífuga a baja temperatura. Contacto con etanol farmacéutico a −20 °C durante un tiempo controlado.
- Filtración. Separación del solvente cargado de cannabinoides del material vegetal.
- Recuperación del solvente. El etanol se evapora en condiciones de vacío y se recicla, dejando el extracto crudo.
- Winterización y destilación. Eliminación de grasas, ceras y clorofilas residuales para obtener un destilado limpio de color caramelo dorado.
Mantener el etanol a temperaturas inferiores a −20 °C durante la extracción reduce drásticamente la coextracción de clorofilas y ceras, lo que se traduce en un destilado final más puro y de mejor sabor. Este detalle, aparentemente menor, es uno de los principales determinantes de la calidad farmacéutica del producto.
El proceso Panakia
Cada lote de extracto en Panakia pasa por análisis cromatográfico HPLC antes de salir del laboratorio. Verificamos el perfil cannabinoide, el contenido de THC residual (siempre por debajo de los límites regulatorios), y la ausencia de pesticidas, metales pesados, aflatoxinas y contaminación microbiológica. El certificado de análisis acompaña a cada envío.
Puntos clave
- La extracción etanólica preserva el perfil completo de cannabinoides y terpenos sin requerir equipos a alta presión.
- Cuando se ejecuta a baja temperatura, evita la coextracción de clorofilas y ceras, mejorando pureza y sabor.
- El etanol farmacéutico es seguro para uso medicinal — cualquier residuo es metabolizado naturalmente.
- Producir bajo este método permite alcanzar calidad API exigida por la industria farmacéutica regulada.
Si tu empresa distribuye o formula productos medicinales con cannabis y querés conocer las especificaciones técnicas de nuestros extractos, podés contactarnos: estamos en condiciones de enviarte un dossier completo con certificados de análisis representativos.


